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New Testament

Santiago

Read Santiago online in Spanish Reina Valera 1858 NT. This book contains 5 chapters and 108 verses.

Chapters

Santiago 1

1 JACOBO, siervo de Dios y del Señor Jesu-Cristo, á las doce tribus que están esparcidas, salud.

2 Hermanos mios, tened por sumo gozo cuando cayereis en diversas tentaciones;

3 Sabiendo que la prueba de vuestra fé obra paciencia.

4 Mas tenga la paciencia perfecta [su] obra, para que seais perfectos y cabales, sin faltar en alguna cosa.

5 Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, demándela á Dios, el cual da á todos abundantemente, y no zahiere; y le será dada.

6 Pero pida en fé, no dudando nada: porque el que duda, es semejante á la onda del mar, que es movida del viento, y echada de una parte á otra.

7 No piense pues el tal hombre que recibirá ninguna cosa del Señor.

8 El hombre de doblado ánimo es inconstante en todos sus caminos.

9 El hermano que es de baja suerte gloríese en su alteza:

10 Mas el que es rico, en su bajeza: porque él se pasará como la flor de la yerba.

11 Porque salido el sol con ardor, la yerba se secó, y su flor se cayó, y pereció su hermosa apariencia: así tambien se marchitará el rico en todos sus caminos.

12 Bienaventurado el varon que sufre la tentacion; porque cuando fuere probado, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido á los que le amen.

13 Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de Dios; porque Dios no puede ser tentado de los malos, ni él tienta á alguno;

14 Sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraido, y cebado.

15 Y la concupiscencia, despues que ha concebido, pare al pecado; y el pecado, siendo cumplido, engendra muerte.

16 Amados hermanos mios, no erreis.

17 Toda buena dádiva, y todo don perfecto es de lo alto, que desciende del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variacion.

18 Él de su voluntad nos ha engendrado por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas.

19 Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oir, tardío para hablar, tardío para airarse:

20 Porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios.

21 Por lo cual dejando toda inmundicia, y superfluidad de malicia, recibid con mansedumbre la palabra ingerida [en vosotros,] la cual puede hacer salvas vuestras almas.

22 Mas sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañandoos á vosotros mismos.

23 Porque si alguno oye la palabra, y no la pone por obra, este tal es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural:

24 Porque él se consideró á sí mismo y se fué, y luego se olvidó que tal era.

25 Mas el que hubiese mirado atentamente en la perfecta ley [que es] la de la libertad, y perseverado [en ella,] no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, este tal será bienaventurado en su hecho.

26 Si alguno piensa ser religioso entre vosotros, y no refrena su lengua, sino engañando su corazon, la religion del tal es vana.

27 La religion pura y sin mácula delante de Dios y Padre es esta: Visitar los huérfanos y las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha de este mundo.

Santiago 2

1 HERMANOS mios, no tengais la fé de nuestro Señor Jesu-Cristo glorioso en acepcion de personas.

2 Porque si en vuestra congregacion entra un hombre con anillo de oro, y de preciosa ropa, y tambien entra un pobre con vestidura vil,

3 Y tuviereis respeto al que trae la vestidura preciosa, y le dijereis: Siéntate tú aquí en buen lugar: y dijereis al pobre: Estáte tú allí en pié; ó siéntate aquí debajo de mi estrado:

4 ¿No juzgais en vosotros mismos, y venís á ser jueces de pensamientos malos?

5 Hermanos mios amados, oid: ¿No ha elegido Dios los pobres de este mundo, ricos en fé, y herederos del reino que ha prometido á los que le amen?

6 Mas vosotros habeis afrentado al pobre. ¿No os oprimen los ricos, y os arrastran á los juzgados?

7 ¿No blasfeman ellos el buen nombre que [fué] invocado sobre vosotros?

8 Si en verdad cumplís vosotros la ley real conforme á la escritura: Amaras á tu prójimo como á tí mismo; bien haceis:

9 Mas si haceis acepcion de personas, cometeis pecado, y sois reconvenidos de la ley como transgresores.

10 Porque cualquiera que hubiere guardado toda la ley, y ofendiere en un [punto,] es hecho culpado de todos.

11 Porque el que dijo: No cometerás adulterio, tambien ha dicho: No matarás. Ahora bien, si no hubieres cometido adulterio, pero hubieres matado, ya eres hecho transgresor de la ley.

12 Así hablad, y así obrad como los que habeis de ser juzgados por la ley de libertad.

13 Porque juicio sin misericordia [será hecho] con aquel que no hiciere misericordia: y la misericordia se gloría contra el juicio.

14 Hermanos mios, ¿qué aprovechará si alguno dice que tiene fé, y no tiene obras? ¿Podrá la fé salvarle?

15 Y si el hermano ó la hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada dia,

16 Y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentáos, y hartáos; pero no les diereis las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿qué [les] aprovechará?

17 Así tambien la fé, si no tuviere obras, es muerta en sí misma.

18 Pero alguno dirá: Tú tienes fé, y yo tengo obras: muéstrame tu fé sin tus obras, y yo te mostraré mi fé por mis obras.

19 Tú crees que Dios es uno; bien haces: tambien los demonios creen, y tiemblan.

20 ¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fé sin las obras es muerta?

21 ¿No fué justificado por las obras Abraham, nuestro Padre, cuando ofreció á su hijo Isaac sobre el altar?

22 ¿No ves que la fé obró con sus obras, y que la fé fué perfecta por las obras?

23 Y fué cumplida la escritura que dice Abraham creyó á Dios, y le fué imputado á justicia, y fué llamado amigo de Dios.

24 Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fé.

25 Asimismo tambien Rahab la ramera ¿no fué justificada por obras, cuando recibió los mensajeros, y los echó fuera por otro camino?

26 Porque como el cuerpo sin espíritu esta muerto, así tambien la fé sin obras es muerta.

Santiago 3

1 HERMANOS mios, no os hagais muchos maestros, sabiendo que recibirémos mayor condenacion:

2 Porque todos ofendemos en muchas cosas. Si alguno no ofende en palabra, este es varon perfecto, que tambien puede con freno gobernar todo el cuerpo.

3 Hé aquí, nosotros ponemos frenos en las bocas de los caballos para que nos obedezcan, y gobernamos todo su cuerpo.

4 Mirad tambien las naves; aunque tan grandes, y llevadas de impetuosos vientos, son gobernadas con un muy pequeño timon por donde quisiere el que las gobierna.

5 Así tambien la lengua es un miembro pequeño, y se gloría de grandes cosas. Hé aquí, un pequeño fuego ¡cuán grande bosque enciende!

6 Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad. Así la lengua esta puesta entre nuestros miembros, la cual contamina todo el cuerpo, é inflama la rueda de la creacion, y es inflamada del infierno.

7 Porque toda naturaleza de bestias, y de aves, y de serpientes, y de seres de la mar, se doma, y es domada de la naturaleza humana:

8 Pero ningun hombre puede domar la lengua, [que es] un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal.

9 Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos á los hombres, los cuales son hechos á la semejanza de Dios.

10 De una misma boca proceden bendicion y maldicion. Hermanos mios, no conviene que estas cosas sean así hechas.

11 ¿Echa alguna fuente por una misma abertura agua dulce y amarga?

12 Hermanos mios, ¿puede la higuera producir aceitunas, ó la vid higos? Así ninguna fuente puede hacer agua salada y dulce.

13 ¿Quién es sabio y avisado entre vosotros? muestre por buena conversacion sus obras en mansedumbre de sabiduría.

14 Pero si teneis envidia amarga, y contencion en vuestros corazones, no os glorieis, ni seais mentirosos contra la verdad.

15 Que esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrena, animal, diabólica.

16 Porque donde hay envidia y contencion, allí hay perturbacion, y toda obra perversa.

17 Mas la sabiduría que es de lo alto, primeramente es pura, despues pacífica, modesta, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, no juzgadora, no fingida.

18 Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen paz.

Santiago 4

1 ¿DE dónde vienen las guerras, y los pleitos entre vosotros? ¿No [son] de vuestras concupiscencias, las cuales combaten en vuestros miembros?

2 Codiciais, y no teneis; matais, y ardeis de envidia, y no podeis alcanzar; combatís y guerreais, y no teneis lo que deseais, porque no pedís.

3 Pedís, y no recibís; porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.

4 Adúlteros y adúlteras, ¿no sabeis que la amistad del mundo es enemistad con Dios? Cualquiera, pues, que quisiere ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.

5 ¿Pensais que la escritura dice sin causa: El espíritu que mora en nosotros codicia para envidia?

6 Mas él da mayor gracia. Por esto él dice: Dios resiste á los soberbios, y da gracia á los humildes.

7 Sometéos pues á Dios: resistid al diablo, y de vosotros huirá.

8 Allegáos á Dios, y él se allegará á vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y [vosotros] de doblado ánimo, purificad los corazones.

9 Afligíos, y lamentad, y llorad; vuestra risa se convierta en lloro, y vuestro gozo en tristeza.

10 Humilláos delante del Señor, y él os ensalzará.

11 Hermanos no murmureis los unos de los otros. El que murmura del hermano, y juzga á su hermano, este tal murmura de la ley, y juzga á la ley; pero si tú juzgas á la ley, no eres guardador de la ley, sino juez.

12 Uno es el dador de la ley, que puede salvar, y perder: ¿quién eres tú que juzgas á otro?

13 Ea ahora, los que decís: Hoy y mañana irémos á tal ciudad, y estarémos allá un año, y comprarémos mercadería y ganarémos:

14 Y no sabeis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es un vapor que se aparece por un poco de tiempo, y despues se desvanece.

15 En lugar de lo cual deberiais decir: Si el Señor quisiere, y si viviéremos, harémos esto ó aquello.

16 Mas ahora os jactais en vuestras soberbias. Toda jactancia semejante es mala.

17 El pecado pues está en aquel que sabe hacer lo bueno, y no lo hace.

Santiago 5

1 EA ya ahora, oh ricos, llorad aullando por vuestras miserias que os vendrán.

2 Vuestras riquezas están podridas; vuestras ropas están comidas de polilla.

3 Vuestro oro y plata están corrompidos de orin, y su orin os será en testimonio, y comerá del todo vuestras carnes como fuego. Os habeis allegado tesoro para en los postreros dias.

4 Hé aquí, el jornal de los obreros que han segado vuestras tierras, el cual por engaño no les ha sido pagado de vosotros, clama; y los clamores de los que habian segado, han entrado en los oidos del Señor de los ejércitos.

5 Habeis vivido en deleites sobre la tierra, y sido disolutos; habeis cebado vuestros corazones como en el dia de sacrificios.

6 Habeis condenado [y] muerto al justo; [y] él no os resiste.

7 Pues, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad [cómo] el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia, hasta que reciba la lluvia temprana y tardía.

8 Tened tambien vosotros paciencia: confirmad vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca.

9 Hermanos, no os quejeis unos contra otros, porque no seais condenados: Hé aquí, el Juez está delante de la puerta.

10 Hermanos mios, tomad por ejemplo de afliccion y de paciencia, á los profetas que hablaron en nombre del Señor.

11 Hé aquí, tenemos por bienaventurados á los que sufren. Habeis oido la paciencia de Job, y habeis visto el fin del Señor, que el Señor es muy misericordioso y piadoso.

12 Mas sobre todo, hermanos mios, no jureis, ni por el cielo, ni por la tierra, ni por otro cualquier juramento; sino vuestro Sí, sea Sí, y [vuestro] No, [sea,] No; porque no caigais en condenacion.

13 ¿Está alguno entre vosotros afligido? haga oracion. ¿Está alguno alegre, cante salmos.

14 ¿Está alguno enfermo entre vosotros? llame á los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor.

15 Y la oracion de fé salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si estuviere en pecados, le serán perdonados.

16 Confesáos vuestras faltas unos á otros, y rogad los unos por los otros, para que seais sanos: [que] la oracion eficaz del justo puede mucho.

17 Elías era hombre sujeto á semejantes pasiones que nosotros, y rogó con oracion que no lloviese; y no llovió sobre la tierra tres años y seis meses.

18 Y otra vez oró, y el cielo dió lluvia y la tierra produjo su fruto.

19 Hermanos, si alguno de entre vosotros ha errado de la verdad, y alguno le convirtiere,

20 Sepa, que el que hubiere hecho convertir al pecador del error de su camino, salvará un alma de muerte, y cubrirá multitud de pecados.