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New Testament

Gálatas

Read Gálatas online in Spanish Reina Valera 1858 NT. This book contains 6 chapters and 149 verses.

Chapters

Gálatas 1

1 PABLO apóstol, no de los hombres, ni por hombre, mas por Jesu-Cristo, y por Dios el Padre, que lo resucitó de los muertos,

2 Y todos los hermanos que están conmigo, á las iglesias de Galacia:

3 Gracia [sea] á vosotros, y paz de Dios el Padre, y de nuestro Señor Jesu-Cristo

4 El cual se dió á sí mismo por nuestros pecados para librarnos de este presente siglo malo, conforme á la voluntad de Dios y Padre nuestro;

5 Al cual [es] la gloria por siglos de siglos. Amen.

6 Estoy maravillado de que tan pronto os hayais traspasado del que os llamó á la gracia de Cristo, á otro evangelio;

7 No que hay otro, sino que hay algunos que os inquietan, y quieren pervertir el Evangelio de Cristo.

8 Mas aun si nosotros, ó un ángel del cielo os anunciare otro evangelio del que os hemos anunciado, sea anatema.

9 Como ántes hemos dicho, tambien ahora decimos otra vez: si alguno os anunciare otro evangelio del que habeis recibido, sea anatema.

10 Porque ¿persuado yo ahora á hombres ó á Dios? ¿ó busco de agradar á hombres? Cierto que si todavia agradara á los hombres, no seria siervo de Cristo.

11 Mas os hago saber, hermanos, que el Evangelio que [os] ha sido anunciado por mí, no es segun hombre.

12 Pues ni yo lo recibí, ni [lo] aprendí de hombre, sino por revelacion de Jesu-Cristo.

13 Porque ya habeis oido acerca de mi conducta otro tiempo en el Judaismo: que perseguia sobremanera la iglesia de Dios, y la destruia;

14 Y aprovechaba en el Judaismo sobre muchos de mis iguales en mi nacion, siendo muy más celador [que todos] de las tradiciones de mis padres.

15 Mas cuando plugo á Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre, y [me] llamó por su gracia,

16 Revelar á su Hijo en mí, para que le predicase entre los Gentiles, luego no conferí con carne y sangre;

17 Ni fuí á Jerusalem á los que eran apóstoles ántes que yo; sino que me fuí á la Arabia, y volví de nuevo á Damasco.

18 Despues, pasados tres años, fuí á Jerusalem á ver á Pedro, y estuve con el quince dias.

19 Mas á ningun otro de los apóstoles ví, sino á Jacobo el hermano del Señor.

20 Y [en] esto que os escribo, hé aquí delante de Dios, no miento.

21 Despues fuí á las partes de Siria y de Cilicia.

22 Y no era conocido de vista á las iglesias de Judéa, que eran en Cristo.

23 Solamente habian oido [acerca de mí:] Aquel que en otro tiempo nos perseguia, ahora anuncia la fe que en otro tiempo destruia.

24 Y glorificaban á Dios en mí.

Gálatas 2

1 DESPUES, pasados catorce años, fuí otra vez á Jerusalem juntamente con Bernabé, tomando tambien conmigo á Tito.

2 Empero fuí por revelacion, y comuniquéles el Evangelio que predico entre los Gentiles; mas particularmente á los que parecian ser algo, por no correr en vano, ó haber corrido.

3 Mas ni aun Tito, que estaba conmigo, siendo Griego, fué compelido á circuncidarse:

4 Y [eso] por causa de los falsos hermanos, que se entraban secretamente para espiar nuestra libertad que tenemos en Cristo Jesus, para ponernos en servidumbre;

5 A los cuales ni aun por una hora cedimos sujetándonos, para que la verdad del Evangelio permaneciese con vosotros.

6 Empero de aquellos que parecian ser algo, (cuales hayan sido algun tiempo, no tengo que ver; Dios no acepta apariencia de hombre;) á mí ciertamente los que parecian [ser] algo, nada me dieron.

7 Antes por el contrario, como vieron que el Evangelio de la incircuncision me era encargado, como á Pedro el de la circuncision,

8 (Porque el que hizo por Pedro para el apostolado de la circuncision, hizo tambien por mí para con los Gentiles.)

9 Y como vieron la gracia que me era dada, Jacobo, y Cephas, y Juan, que parecian ser las columnas, nos dieron las diestras de compañía á mí y á Bernabé, para que nosotros [predicásemos] á los Gentiles, y ellos á la circuncision.

10 Solamente [nos pidieron] que nos acordásemos de los pobres; lo mismo que fuí tambien solícito en hacer.

11 Empero viniendo Pedro á Antioquia, le resistí en la cara, porque era de condenar.

12 Porque ántes que viniesen unos [de parte] de Jacobo, comia con los Gentiles; mas despues que vinieron, se retraia y apartaba teniendo miedo de los que eran de la circuncision.

13 Y á su disimulacion consentian tambien los otros Judíos; de tal manera que aun Bernabé fué tambien llevado [de ellos] en su simulacion.

14 Mas cuando ví que no andaban derechamente conforme á la verdad del Evangelio, dije á Pedro delante de todos: Si tú, siendo Judío, vives como los Gentiles y no como Judío, ¿por qué constriñes á los Gentiles á judaizar?

15 Nosotros Judíos naturales, y no pecadores de los Gentiles,

16 Sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fé de Jesu-Cristo, nosotros tambien hemos creido en Jesu-Cristo, para que fuésemos justificados por la fé de Cristo, y no por las obras de la ley; por cuanto por las obras de la

17 Y si buscando nosotros ser justificados en Cristo, tambien nosotros somos hallados pecadores, ¿[es] por eso Cristo ministro de pecado? En ninguna manera.

18 Porque si las cosas que destruí, las mismas vuelvo á edificar, transgresor me hago.

19 Porque yo por la ley soy muerto á la ley, para vivir á Dios.

20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y vivo; no ya yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, [lo] vivo en la fé del Hijo de Dios, el cual me amó, y se entrego á sí mismo por mí.

21 No desecho la gracia de Dios. Porque si por la ley fuese la justicia, entónces por demás murió Cristo.

Gálatas 3

1 OH Gálatas insensatos! ¿quién os fascinó, para no obedecer á la verdad, ante cuyos ojos Jesu-Cristo fué ya descrito [como] crucificado entre vosotros?

2 Esto solo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley, ó por el oir de la fé?

3 ¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora os perfeccionais por la carne?

4 ¿Tantas cosas habeis padecido en vano? si empero en vano.

5 Aquel, pues, que os daba el Espíritu; y obraba maravillas entre vosotros, ¿[hacíalo] por las obras de la ley, ó por el oir de la fé?

6 Como Abraham creyó á Dios, y le fué imputado á justicia.

7 Sabeis por tanto que los que son de fé, los tales son hijos de Abraham.

8 Y viendo ántes la escritura, que Dios por la fé habia de justificar los Gentiles, evangelizó ántes á Abraham, [diciendo:] En tí serán benditas todas las naciones.

9 Luego los de la fé son [los] benditos con el creyente Abraham.

10 Porque todos los que son de las obras de la ley, están bajo de maldicion. Porque escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas que están escritas en el libro de la ley para hacerlas.

11 Mas por cuanto por la ley ninguno se justifica para con Dios, queda manifiesto: Que el justo por la fé vivirá.

12 La ley tambien no es de la fé, sino: El hombre que los hiciere, vivirá en ellos.

13 Cristo nos redimió de la maldicion de la ley, hecho por nosotros maldicion; (porque está escrito: Maldito cualquiera que es colgado en madero:)

14 Para que la bendicion de Abraham fuese sobre los Gentiles en Cristo Jesus; para que por la fé recibamos la promesa del Espíritu.

15 Hermanos, hablo como hombre: Aunque un pacto [sea] de hombre, con todo [siendo] confirmado, nadie [lo] cancela, ó le añade.

16 A Abraham fueron hechas las promesas, y á su simiente. No dice: Y á las simientes, como de muchos, sino como de uno. Y á tu simiente, la cual es Cristo.

17 Esto pues digo: Que el contrato confirmado de Dios para con Cristo, la ley que fué hecha cuatrocientos y treinta años despues, no lo abroga, para invalidar la promesa.

18 Porque si la herencia es por la ley, ya no [será] por la promesa; empero Dios por la promesa hizo la donacion á Abraham.

19 ¿Pues de qué [sirve] la ley? Fué puesta por causa de las rebeliones, hasta que viniese la simiente á quien fué hecha la promesa; ordenada [aquella] por los ángeles en la mano de un mediador.

20 Y el mediador no es de uno, pero Dios es uno.

21 Luego ¿la ley [es] contra las promesas de Dios? En ninguna manera: porque si la ley dada pudiera vivificar, la justicia fuera verdaderamente por la ley.

22 Mas encerró la escritura todo debajo de pecado, para que la promesa fuese dada á los creyentes por la fé de Jesu-Cristo.

23 Empero ántes que viniese la fé estábamos guardados debajo de la ley, encerrados para aquella fé que habia de ser descubierta.

24 De manera que la ley nuestro ayo fué para [llevarnos] á Cristo, para que fuésemos justificados por la fé.

25 Mas venida la fé, ya no estamos debajo del ayo.

26 Porque todos sois hijos de Dios por la fé en Cristo Jesus.

27 Porque todos los que habeis sido bautizados en Cristo, de Cristo estais vestidos.

28 No hay Judío, ni Griego; no hay siervo, ni libre; no hay varon, ni hembra: porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesus.

29 Y si vosotros [sois] de Cristo, ciertamente la simiente de Abraham sois, y conforme á la promesa los herederos.

Gálatas 4

1 TAMBIEN digo: Entretanto que el heredero es niño, en nada difiere del siervo, aunque es señor de todo;

2 Mas está debajo de tutores y curadores hasta el tiempo señalado por el padre.

3 Así tambien nosotros, cuando éramos niños, eramos siervos bajo los rudimentos del mundo.

4 Mas venido el cumplimiento del tiempo, Dios envió su Hijo, hecho de mujer, hecho súbdito á la ley,

5 Para que redimiese los que estaban debajo de la ley, á fin que recibiésemos la adopcion de hijos.

6 Y por cuanto sois hijos, Dios envió el Espíritu de su Hijo en vuestros corazones^, el cual clama: Abba, Padre:

7 Así que ya no eres más siervo, sino hijo; y si hijo, tambien heredero de Dios por Cristo.

8 Antes, en otro tiempo, no conociendo á Dios, serviais á los que por naturaleza no son dioses:

9 Mas ahora habiendo conocido á Dios, ó mas bien, siendo conocidos de Dios, ¿cómo os volveis de nuevo á los flacos y pobres rudimentos, en los cuales quereis volver á servir,

10 Guardais los dias, y los meses, y los tiempos, y los años.

11 Temo de vosotros, que no haya trabajado en vano en vosotros.

12 Hermanos, os ruego, sed como yo, porque yo [soy] como vosotros: ningun agravio me habeis hecho.

13 Que vosotros sabeis que por flaqueza de carne os anuncié el Evangelio al principio:

14 Y no desechasteis ni menospreciasteis mi tentacion que [estaba] en mi carne ántes me recibisteis como á un ángel de Dios, como á Cristo Jesus.

15 ¿Dónde esta, pues, vuestra bienaventuranza? porque yo os doy testimonio, que si se pudiera [hacer,] os hubierais sacado vuestros ojos para dármelos.

16 ¿Heme pues hecho vuestro enemigo, diciéndoos la verdad?

17 Tienen celos de vosotros, [pero] no bien: ántes, os quieren echar fuera para que vosotros los celeis á ellos.

18 Bueno [es] ser celosos en bien siempre; y no solamente cuando estoy presente con vosotros.

19 Hijitos mios, que vuelvo otra vez á estar de parto de vosotros, hasta que Cristo sea formado en vosotros,

20 Querria cierto estar ahora con vosotros, y mudar mi voz; porque estoy perplejo en cuanto á vosotros.

21 Decidme, los que quereis estar debajo de la ley, ¿no habeis oido la ley?

22 Porque escrito está que Abraham tuvo dos hijos; uno de la sierva, el otro de la libre.

23 Mas el de la sierva nació segun la carne; pero el de la libre [nació] por la promesa.

24 Las cuales cosas son dichas por alegoría: porque estas [mujeres] son los dos pactos; el uno ciertamente del monte Sina, el cual engendró para servidumbre, que es Agar.

25 Porque Agar ó Sina es un monte de Arabia, el cual es conjunto á la que ahora es Jerusalem, la cual sirve con sus hijos.

26 Mas la Jerusalem de arriba libre es; la cual es la madre de todos nosotros.

27 Porque esta escrito: Alégrate, estéril que no pares; prorrumpe^ en [alabanzas] y clama, la que no estás de parto; porque más son los hijos de la dejada, que de la que tiene marido.

28 Así que, hermanos, nosotros, como Isaac, somos hijos de la promesa.

29 Empero como entónces el que era engendrado segun la carne, perseguia al que [habia nacido] segun el Espíritu, así tambien ahora.

30 Mas ¿qué dice la escritura? Echa fuera á la sierva y á su hijo: Porque no será heredero el hijo de la sierva con el hijo de la libre.

31 De manera, hermanos, que no somos hijos de la sierva, mas de la libre.

Gálatas 5

1 ESTAD, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no volvais otra vez á ser presos en el yugo de servidumbre.

2 Hé aquí, yo Pablo os digo: que si os circuncidareis, Cristo no os aprovechará nada.

3 Y otra vez vuelvo á protestar á todo hombre que se circuncidare, que está obligado á hacer toda la ley.

4 Vacíos sois de Cristo los que por la ley os justificais; de la gracia habeis caido.

5 Porque nosotros por el Espíritu esperamos la esperanza de la justicia por la fé.

6 Porque en Cristo Jesus ni la circuncision vale algo, ni la incircuncision; sino la fé que obra por la caridad.

7 Vosotros corriais bien: ¿quién os embarazó para no obedecer á la verdad?

8 Esta persuasion no es de aquel que os llama.

9 Un poco de levadura leuda toda la masa.

10 Yo confio de vosotros en el Señor, que ninguna otra cosa sentiréis: mas el que os inquieta, llevará el juicio, quien quiera que él sea.

11 Y yo, hermanos, si aun predico la circuncision, ¿por qué padezco persecucion todavía? pues que quitado es el escándalo de la cruz.

12 Ojalá fuesen tambien cortados los que os inquietan.

13 Porque vosotros, hermanos, á libertad habeis sido llamados: solamente que no [useis] la libertad como ocasion á la carne; sino servíos por amor los unos á los otros.

14 Porque toda la ley en aquesta sola palabra se cumple: Amarás á tu prójimo como á tí mismo.

15 Y si os mordeis y os comeis los unos á los otros, mirad que tambien no os consumais los unos á los otros.

16 Digo pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagais la concupiscencia de la carne.

17 Porque la carne codicia contra el Espíritu, y el Espíritu contra la carne: y estas cosas se oponen la una á la otra, para que no hagais lo que quisiereis.

18 Mas si sois guiados del Espíritu, no estais debajo de la ley.

19 Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicacion, inmundicia, disolucion,

20 Idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, zelos, iras, contiendas, disensiones, herejías,

21 Envidias, homicidios, borracheras, banquetéos, y cosas semejantes á estas: [de] las cuales os denuncio, como ya [os] he anunciado, que los que hacen tales cosas, no heredaran el reino de Dios.

22 Mas el fruto del Espíritu es: caridad, gozo, paz, tolerancia, benignidad, bondad, fé,

23 Mansedumbre, templanza. Contra tales cosas no hay ley.

24 Porque los que son de Cristo, han crucificado la carne con sus afectos y concupiscencias.

25 Si vivimos en el Espíritu, andemos tambien en el Espíritu.

26 No seamos codiciosos de vana gloria, irritando los unos á los otros, envidiándose los unos á los otros.

Gálatas 6

1 HERMANOS, si alguno fuere tomado en alguna falta, vosotros [que sois] espirituales, restaurad al tal con el espíritu de mansedumbre; considerándote á tí mismo, para que tú no seas tambien tentado.

2 Sobrellevad los unos las cargas de los otros; y cumplid así la ley de Cristo.

3 Porque el que estima de sí que es algo, no siendo nada, á sí mismo se engaña.

4 Así que cada uno examine su obra; y entónces tendrá gloria solo respecto de sí mismo, y no en otro.

5 Porque cada cual llevará su carga.

6 Y el que es enseñado en la palabra, comunique en todos los bienes al que lo instruye.

7 No os engañeis: Dios no [puede] ser burlado: que todo lo que el hombre sembrare, eso tambien segará.

8 Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupcion; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna.

9 No nos cansemos, pues, de hacer bien; que á su tiempo segarémos, si no hubiéremos desmayado.

10 Así que entretanto que tenemos tiempo, hagamos bien á todos, y mayormente á los domésticos de la fé.

11 Mirad en cuán grandes letras os he escrito de mi mano.

12 Todos los que quieren agradar en la carne, estos os constriñen á que os circuncideis, solamente por no padecer persecucion por la cruz de Cristo.

13 Porque ni aun los mismos que se circuncidan guardan la ley; sino que quieren que vosotros seais circuncidados, para gloriarse en vuestra carne.

14 Mas lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesu-Cristo, por el cual el mundo me es crucificado á mí, y yo al mundo.

15 Porque en Cristo Jesus, ni la circuncision vale nada, ni la incircuncision, sino la nueva criatura.

16 Y todos los que anduvieren conforme á esta regla, paz sobre ellos, y misericordia, y sobre el Israel de Dios.

17 De aquí adelante nadie me sea molesto: porque yo traigo en mi cuerpo las marcas del Señor Jesus.

18 Hermanos, la gracia de nuestro Señor Jesu-Cristo [sea] con vuestro espíritu. Amen. {Enviada de Roma á los Gálatas.}